Ciencias Matemáticas I.
El objetivo de la presente obra es el de desarrollar con rigor y claridad los principios esenciales de las matemáticas. Para ello se ha dividido su contenido en dos volúmenes. En el primer volumen se trata sucesivamente de la Aritmética, el Álgebra, la Geometría y la Trigonometría. En el segundo volumen se introduce la Lógica formal, las Estructuras fundamentales, el Análisis, la Combinatoria, la Probabilidad, y la Estadística. En cada capítulo se ha puesto un interés especial en explicar cada tema desde la base, para permitir que el lector menos experto se familiarice pronto con las definiciones matemáticas. A lo largo de toda la obra se incluyen numerosos ejemplos y preguntas de autoevaluación que hacen más asequible la comprensión, a la vez que ilustran las aplicaciones de los nuevos conceptos adquiridos. Así, al final de cada apartado se incluye un Recuerda… cuya misión es la de facilitar el repaso de los conceptos más importantes.
El pensamiento matemático se ha ido configurando en todos los pueblos bajo similares condiciones sociales, casi de la misma manera e independientemente unos de otros. Las primeras grandes civilizaciones de la Humanidad en los valles fluviales del río Amarillo, del Indo, del Éufrates y del Tigris, del Nilo… registran considerables conocimientos matemáticos. Las grandes ideas de la matemática actual acostumbran a ser fruto del esfuerzo del hombre a lo largo de muchos siglos de maduración.
La Aritmética se basa en el concepto de número y el concepto de número nació del hecho de contar. ¿Cómo empezó a contar el hombre? ¿Cuándo se empezaron a registrar las operaciones numéricas con cifras escritas? Las respuestas a estas preguntas quizá haya que ir a buscarlas muy atrás en el tiempo.
En la antigua China, los cálculos se hacían sin manipular directamente las cifras: el hombre se servía de bastones. Estos bastones, llamados chou, eran de bambú y los matemáticos los colocaban de diferente manera para representar los números y hacer operaciones con ellos.
Más tarde hizo su aparición en China el ábaco, que consistía en un tablero con bolitas ensartadas en varillas. Según la posición que ocupaban las bolitas se representaban los distintos números, y moviendo las bolitas a través de las varillas se podían realizar operaciones con ellos.
El ábaco era muy rápido y sencillo de utilizar, los comerciantes de especias y sedas lo fueron difundiendo lentamente a través de Europa, donde se utilizó durante siglos. Así no es de extrañar que en El enfermo imaginario de Molière (1673), Argan haga y rehaga las cuentas de los numerosos remedios que le ha recetado su médico con la ayuda de un tablero con fichas, es decir, de un ábaco. No obstante, por aquel entonces ya se conocía el cálculo escrito con cifras, y el papel era de uso generalizado. Hoy en día en muchos lugares de Asia los mercaderes siguen utilizando el ábaco con gran habilidad para hacer sus cuentas.
El continente africano ha sido cuna también de muchas y variadas formas de contar. Así algunas tribus africanas, como los yao de Malawi y de Mozambique y los chambaa de lanazania y Kenia, cuentan por medio de gestos con los dedos (algo parecido al actual alfabeto sordomudo). En el África subsahariana hacían sus cálculos en la arena, como es natural. Y los makondé inventaron un sistema de nudos en un cordel. Así, cuando un marido se iba de viaje 11 días presentaba un cordel con 11 nudos a su mujer y le decía: «Este nudo toca hoy, no olvides deshacer uno cada día, pues al deshacer el último tendrás que preparar la comida para el día siguiente».
En virtud de los papiros conservados del siglo XVII a.C., se conocen con cierto detalle la estructura y nivel alcanzados por las Matemáticas del Antiguo Egipto. El sistema de numeración egipcio, que alcanzaba hasta 10, tuvo disposición decimal, pero no era posicional ya que cada potencia de 10 se representaba con un símbolo específico. También los romanos utilizaban signos especiales para representar el diez, el cien, el mil, etc. Este simple hecho dificultó enormemente los cálculos durante siglos.

