Ciencias Experimentales.
El objetivo de la presente obra es el de desarrollar con rigor y claridad los principios esenciales de la física y de la química.
Los orígenes de ambas ciencias quizá haya que buscarlos en los orígenes mismos del pensamiento. Los pensadores de la antigua Grecia son los primeros de los que tenemos noticia que intentaron una investigación sistemática del universo. De entre aquellos pensadores, los que emprendieron esta búsqueda racional para comprender el mundo sin la ayuda de la intuición, la inspiración, la revelación o cualquier otra fuente de información irracional de conocimiento fueron llamados filósofos, palabra que procede del griego y que significa «amantes del saber». La filosofía podía dirigirse hacia el ámbito del interior, tratando de entender el comportamiento humano, la ética y la moral, las motivaciones y las respuestas. O podía dirigirse hacia el exterior y tratar el universo más allá de la pared intangible de la mente, es decir tratar de investigar la naturaleza. Aquellos filósofos que optaron por la segunda alternativa fueron más tarde denominados filósofos naturales, y muchos siglos después de la floreciente época de la Grecia antigua el estudio de los fenómenos de la naturaleza seguía recibiendo la denominación de filosofía natural.
La palabra ciencia que más tarde vino a sustituirla no se hizo popular hasta bien entrado el siglo XIX, y encuentra sus orígenes en el latín scientia, que significa «saber». La palabra «natural» también deriva del latín, y por lo tanto el término «filosofía natural» tiene un origen entremezclado. El equivalente griego de «natural» es physicos, y el correspondiente término de raíz griega sería «filosofía física». De este modo el término física pasó a designar durante muchos siglos toda la filosofía natural en general, es decir toda la ciencia.
Ya desde sus orígenes los filósofos se plantearon la mayor parte de las cuestiones básicas sobre las que todavía descansa la ciencia: ¿Cómo emergió el mundo del caos? ¿Cuál es el origen de la diversidad? ¿En qué consiste el movimiento y el cambio? ¿Cuál es la relación entre forma y materia?
A medida que la ciencia iba creciendo y profundizando, y la información acumulada se iba haciendo más y más voluminosa, los científicos sintieron la necesidad de especializarse, escogiendo una parte u otra de la ciencia como campo específico de investigación. Así, a finales del siglo XVIII las diferentes especialidades fueron recibiendo nombres propios y poco a poco fueron naciendo las matemáticas para estudiar las relaciones abstractas del número y la forma, la astronomía para estudiar la posición y el movimiento de los cuerpos celestes, la geología para estudiar la naturaleza física de la Tierra donde vivimos, la química para estudiar la composición y la interacción entre las diferentes sustancias, la biología para estudiar las relaciones entre los seres vivos, …
Bajo este nuevo punto de vista la física fue poco a poco moldeando el objeto de su estudio hasta dedicarse a la descripción de aquellos fenómenos que permanecen comunes a todas las especialidades que nacieron a partir de ella. Entre estos fenómenos se encuentra el movimiento, el calor, la luz, el sonido, la electricidad y el magnetismo. Todos ellos no son más que distintas formas de energía, como poco a poco el hombre iría más tarde descubriendo. Por lo tanto, una moderna definición de física podría ser la de ciencia que se dedica esencialmente al estudio de la interrelación entre energía y materia.
Probablemente el objetivo último que persigue la física sea el de comprender las propiedades de los constituyentes fundamentales de la naturaleza y sus interacciones mutuas en un plan global único, a partir del cual poder deducir las propiedades de los agregados de partículas y todos los fenómenos macroscópicos. En cualquier caso, la búsqueda de tal esquema global se encuentra al frente de la física actual. Aunque la síntesis global no se ha conseguido todavía, el número de leyes de la física considerado hoy en día como fundamental es notablemente pequeño.

