El Maletín de Santiago 4 Vols.
La lectura supone la traducción de la palabra impresa, tanto a sonidos de la lengua hablada como a sus significados; consiste en reconocer la significación auditiva y semántica de las palabras escritas o impresas. La lecto-escritura, por tanto, consiste en la conexión que se hace de la representación gráfica de las palabras con el conocimiento de cada individuo, previo un pleno desarrollo de lo social en su mente, y por supuesto, de la palabra como comunicación oral. No puede presentarse como un procedimiento de repetición automática o copia de símbolos y realización de planas, sino como una manera de reflejar la realidad individual sin tener un interlocutor directamente enfrente.
Es por tanto un proceso que se da de manera individual. No todos los niños aprenden a leer de la misma manera, ni en un momento determinado de su desarrollo; no basta con conocer los símbolos gráficos o letras y saber sus sonidos, hace falta una conexión en el cerebro, entre el ‘quiero’ y el lenguaje mismo. Cuando todos estos elementos estén listos se producirá, al decir de Vigosky, el “momento mágico de la lectura”, y más adelante como consecuencia de ella vendrá la escritura.
La lectura es un proceso que tiene mucho en común con la escritura y que a la vez se distingue de ella en muchos aspectos. Mientras que la escritura va desde la representación de la expresión que procede anotar, pasa por su análisis sónico y termina en el recifrado de los sonidos (fonemas) en letras (grafemas), la lectura comienza por la percepción del conjunto de las letras, pasa por su recifrado en sonidos y termina con la identificación del significado de la palabra. Tanto la escritura como la lectura son procesos analítico-sintéticos que comprenden el análisis sónico y la síntesis de los elementos del discurso.
Con este contexto, el Maletín de Santiago brinda a los padres de familia una manera fácil e idónea recorrer este camino junto con sus hijos y desde edades muy tempranas, estimulándolos desde lo visual, lo oral, lo auditivo y el habla, para concluir en un proceso de entendimiento y decodificación de signos y símbolos gráficos.
Esta obra va dirigida a quienes desean orientar a los infantes, ya sea aquellos que dan sus primeros pasos en la lectura y en la escritura, o aquellos que por razones varias han entrado antes en falso en el proceso. Cubre las necesidades mínimas de las primeras etapas, tratando de encontrar los caminos más sencillos para que los padres o tutores acompañen a los niños y niñas en este proceso, por medio de actividades y juegos específicos para cada etapa y cada chico.
Estimulando el lenguaje en forma natural por medio del diálogo y del juego, el cerebro aprende, lo importante es el estímulo amoroso, constante, sistemático, adecuado a las condiciones del infante y de su familia.
Por otro lado, la privación de la lectura interfiere en el desarrollo de la personalidad de los niños. Un pequeño con deficiencia lectora vive triste y deprimido, agresivo y angustiado.




