Desde la publicación de la tercera edición de nuestro libro Body TC con correlación RM se han producido importantes innovaciones tecnológicas tanto en la tomografía computarizada (TC) como en la resonancia magnética (RM).
La evolución desde la TC monocorte o con detector único helicoidal (espiral) a la TC multicorte o multidetector (TCMD) nos ha brindado la oportunidad única de realizar radiología volumétrica isotrópica y ha ampliado los horizontes de las aplicaciones clínicas de la TC. La angiografía por TC se emplea ahora de manera habitual en la detección de émbolos pulmonares, la evaluación de la aorta y sus ramas, la planificación preoperatoria de la extracción de tumores torácicos y abdominales seleccionados y como estudio preparatorio en la nefrectomía del donante. La TC multidetector ha reemplazado a la TC por haz de electrones en la evaluación de las arterias coronarias, así como en el estudio de la anatomía y la función cardíacas. La TC se ha convertido en el procedimiento de elección para evaluar a los pacientes con dolor abdominal agudo y traumatismo en varios órganos. Aunque sigue existiendo controversia sobre la relación coste-eficacia y la dosis de radiación a la que se somete al paciente, la TC también se ha empleado en individuos asintomáticos en algunos centros.
Por otra parte, la tomografía por emisión de positrones (TEP) ha conseguido combinar la información metabólica que proporciona la TEP con la excelente resolución anatómica de la TC. La TEP, de hecho, es en la actualidad un instrumento fundamental en la radiología oncológica.
En todos estos años también se han producido innovaciones y se ha trabajado en el perfeccionamiento del software y del hardware para la RM. Por ejemplo, las secuencias de pulso más rápidas, una antena con un diseño mejorado y el desarrollo de las imágenes en paralelo han contribuido al reconocimiento y, cada vez más frecuente, utilización de la RM como instrumento diagnóstico. La RM es, sin lugar a dudas, el método de elección para la evaluación de muchas anomalías del sistema nervioso central y del sistema musculoesquelético. A pesar de que la RM es un método perfectamente idóneo para la valoración del sistema cardiovascular y presenta la ventaja de no emplear radiación ionizante, la aplastante superioridad de la RM sobre la TC para el estudio del sistema cardiovascular que era tan evidente hasta hace algunos años ahora no lo es tanto debido al desarrollo de la TC multidetector 64. Sin embargo, la RM sigue estando considerada como un método de estudio complementario muy eficaz para el abdomen y la pelvis. La utilidad de la RM en los estudios de imagen torácicos todavía resulta limitada.

