Ciencias Sociales.
El presente volumen incluye el estudio de la geografía y el de la historia. Si bien el objeto de sus investigaciones diverge y no es exactamente el mismo, existen suficientes puntos comunes que justifican su estudio conjunto.
La ciencia de la geografía, cuyo estudio se remonta a la época clásica, ha experimentado sucesivas interpretaciones a lo largo de la historia. Se considera tradicionalmente a Alexander von Humboldt como el padre de la geografía moderna, aunque su idea de concebir la geografía como una ciencia integrativa, que abarca la naturaleza en su conjunto, tardó en cuajar en los ámbitos científicos y durante bastante tiempo se continuó estudiando según el modelo determinista tradicional.
Estas consideraciones son necesarias para ver que una obra sobre geografía no puede limitarse a los tradicionales imago mundi, que no eran otra cosa que una serie de mapas acompañados de descripciones geográficas. El estudio de la geografía pretende ofrecer al estudiante una visión global sobre lo que es esta ciencia. Para conseguir este propósito se destacan tanto los aspectos teóricos como los metodológicos a la vez que se ofrece el material necesario para trabajarlos. El volumen aparece dividido en dos partes. La primera se centra en el análisis de la geografía como disciplina, por lo que podemos decir que es a la vez teórica y práctica. Teórica porque define los ámbitos de interés de la geografía: la Tierra y el hombre en ella. Práctica porque profundiza sobre estos dos aspectos y aborda temas como el paisaje, los climas, la conformación de la Tierra, la población, etc. Asimismo se estudian los distintos campos en que se divide la geografía: la geografía física, la humana y la económica. Estos conocimientos y conceptos serán herramienta imprescindible para poder comprender e interconectar todos aquellos que se estudian en los capítulos posteriores. La geografía del mundo ocupa la segunda parte de la geografía. En ella, por razones pedagógicas y metodológicas, se estudian por separado los continentes y zonas polares en que se divide la Tierra. Primero se analizan sus características generales más relevantes, la conformación del territorio, las distintas poblaciones y su distribución espacial, la diversidad de sus economías y la disposición de transportes y comunicaciones. Se pasa inmediatamente a una descripción pormenorizada de todos aquellos países y territorios que lo constituyen. De cada país se señalan aquellos aspectos más importantes ya sean orográficos, políticos, culturales, económicos o sociales. También se incluye un cuadro de la información estadística de mayor relieve. Acompaña al estudio un imprescindible y actualizado aparato cartográfico que facilita la labor pedagógica que persigue la obra.
Desde los tiempos de Herodoto, considerado universalmente como el padre de la historia, ésta ha sufrido una constante evolución. Numerosas son las concepciones que se han ido elaborando, algunas más felices que otras, pero todas partiendo de la misma base, la necesidad de detenerse, de hacer un alto en el camino y reflexionar sobre el propio pasado. Las fórmulas para intentar este análisis han sido múltiples. Desde la simple enumeración de hechos supuestamente objetivos, cuyo afán normalmente consistía en glosar los hechos de una nación, dinastía o simplemente un gobernante, se ha intentado dar paso a una visión más global e integradora. En esta visión no se acepta la división de la historia en distintos compartimentos desligados entre sí, como pueden ser la historia política, la social, la económica o la cultural. Esta historia total entiende que es necesario dar paso a un análisis del pasado como herramienta para entender nuestro presente e intentar realizar proyectos de futuro. Ello requiere un notable esfuerzo que no puede olvidar las múltiples conexiones de causalidad y de interrelación entre todos los ámbitos que engloba la historia. Otros han buscado las respuestas en interpretaciones cíclicas de la historia, que parcialmente inspiradas en la idea de que la historia se repite y sigue unas pautas casi predeterminadas, buscan las soluciones en morfologías históricas. También se ha dicho que se ha llegado al fin de la historia, pues el final del enfrentamiento bipolar y de la era de las ideologías ha dado lugar a una historia igual y que ya no evoluciona. Pero quizás sea mejor considerar que la historia sigue su curso y que es como una espiral, en la que se va avanzando lentamente hacia arriba, y que aunque en determinados momentos parece que estemos en la misma posición, el retorno resulta imposible.
También es importante entender la historia como maestra de la vida, que nos facilita una mejor comprensión de nosotros mismos y de nuestro entorno. De este modo ayuda a superarnos, a tener una visión más amplia y por tanto a ser más generosos con las otras sociedades y culturas. Es asimismo imprescindible la memoria histórica, ya que como se ha puesto de manifiesto tanto en el pasado como en nuestro presente actual, aquellos pueblos que olvidan si historia están condenados a repetirla.
La amplia panorámica de la historia universal que se ofrece se inicia en los albores de la humanidad y se proyecta hasta nuestro más inmediato presente. Como elemento pedagógico se ha dividido la historia en diferentes etapas, aunque en ningún momento se ha olvidado el sutil hilo conductor que las engarza unas con otras. De los inicios de la humanidad, descubridora del fuego y de la agricultura, pasamos a las primeras sociedades verdaderamente organizadas. De un mundo unificado por el hombre de modo inconsciente, que es por lo tanto muchos mundos a la vez, pasamos a la unión del mundo en uno solo realizada por los europeos con sus descubrimientos. Desde ese momento la historia va pasando a ser una sola ya que las interrelaciones entre las sociedades se van incrementando, de manera que resulta cada vez más complicado entender las unas sin las otras. Hay que señalar que se ha rehuido el criterio tradicional eurocentrista que normalmente se adopta en las historias pretendidamente universales, así como la mera sucesión de gobernantes y batallas. El lector dispone de un valioso cuadro cronológico del siglo XX, así como de un calendario cultural. Se incluyen asimismo unos mapas históricos, fundamentales para tener una visión de conjunto de los principales períodos.
El volumen está acompañado de numerosas ilustraciones, cuidadosamente seleccionadas. Su función no es meramente ilustrativa, sino que complementan el texto de modo que facilitan su comprensión al lector. Cada capítulo dispone de unos ejercicios autoevaluatorios que sirven para ir recordando de modo sencillo pero riguroso aquello que se ha ido leyendo, y al final se incluyen unos ejercicios más globales, que son necesarios para demostrar que se han entendido y recordado los temas tratados y el sentido general de toda la obra.
Se acompaña el libro con unos detallados índices de materias y alfabéticos, imprescindibles para la labor pedagógica, con lo que se incrementa su valor consultivo.
La obra presente recoge una amplia panorámica general, con el pretendido fin de facilitar la labor del estudiante, puesto que incluye aquellos conocimientos que normalmente se hallan dispersos en diferentes cursos escolares, ofreciéndose aquí una visión global e integradora.
Como en todos los volúmenes de esta obra, ilustrada con una cuidadosa selección de figuras, esquemas y cuadros, se incluye:
- Un detallado SUMARIO.
- Propuesta de EJERCICIOS.
- Completo ÍNDICE ALFABÉTICO.
- Práctica GUÍA DE ESTUDIOS.
- EL DESCUBRIMIENTO DE LA AMÉRICA LATINA POR SÍ MISMA, obra de Belisario Betancur, ex presidente de Colombia.
- LOS 500 AÑOS DE AMÉRICA, obra de Germán Arciniegas, Presidente de la Academia Colombiana de la Historia.

