Insall & Scott Rodilla 2 Vols.
Hace veinticinco años, a un adolescente con dolor de rodilla que no respondiera a la inmovilización, y que evolucionara hacia atrofia y discapacidad creciente, se le realizaba una artrotomía y una meniscectomía totalmente innecesarias, a veces precedidas por una artrografía muy imprecisa. Cuando los síntomas persistían, se consideraba que el otro menisco era la causa de la molestia y se volvía a repetir el tratamiento sin ningún éxito. Después, con la evolución fallida de la artrotomía, se pensaba que la rótula era la responsable. Desgraciadamente, no existía ninguna intervención quirúrgica o no quirúrgica que tuviera éxito universalmente. Como tratamiento quirúrgico se realizaban realineaciones, primero distales y después proximales, en casi todos los casos en los que se sospechaba condromalacia. Las lesiones del ligamento cruzado anterior (LCA), si se diagnosticaban, eran tratadas siguiendo unas directrices que iban desde la más absoluta negligencia a una serie combinada de reconstrucciones intraarticulares y extraarticulares. La recuperación tras estos procedimientos ciertamente era, desde la perspectiva actual, un tributo a la dedicación de los pacientes y del terapeuta, y al mismo tiempo una advertencia para evitar la cirugía a toda costa.
Desgraciadamente, muchos de los trastornos en la rodilla de estos pacientes terminaban en una artritis postraumática que no respondía a la mayoría de los medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, convirtiéndose así en candidatos para una osteotomía. Aunque en la actualidad no se indicaría este último procedimiento, no existían otras alternativas quirúrgicas. Hoy en día, un mejor conocimiento del diagnóstico clínico, las técnicas de imagen y las modalidades de rehabilitación han logrado erradicar muchos procedimientos quirúrgicos innecesarios. La artroscopia ha revolucionado el diagnóstico y el tratamiento de las lesiones del cartílago y las roturas ligamentosas. La artroplastia total de rodilla (ATR), por otra parte, ha resultado un éxito sin precedentes en el alivio de las molestias del paciente y en la eliminación de su discapacidad.
Esta obra está compuesta de 95 capítulos, divididos en 11 secciones. En Principios básicos (sección I), se puede encontrar una extensa colección de datos médicos sobre anatomía, aberraciones anatómicas y exposiciones quirúrgicas. En Biomecánica (sección II), el doctor. Michael Freeman realiza una aportación a nuestros conocimientos de la dinámica del movimiento de la rodilla con un modelo controlado por resonancia magnética. El resto de esta sección refuerza los principios básicos de la biomecánica de la rodilla y expone la influencia de ésta sobre la marcha normal y anómala.
La reparación de los defectos del cartílago articular ha atraído a los ortopedas desde el comienzo de la especialidad. En la actualidad este interés parece haber alcanzado su punto álgido. Por eso hemos incluido todos los planteamientos terapéuticos de los más renombrados pioneros de esta técnica. Desde Europa a Estados Unidos, un gran número de colaboradores han sentado los cimientos de lo que esperamos que sea el éxito terapéutico de los próximos años.
Aunque los más de 180 colaboradores son un número demasiado alto para referirnos a ellos individualmente, hay algunos capítulos especialmente innovadores sobre los que merece la pena llamar la atención; por ejemplo, Cirugía de revisión del ligamento cruzado anterior permite descubrir, paso a paso, las “perlas” de distintos expertos sobre la manera de abordar este difícil problema en el quirófano.
Debido al auge en la práctica de ciertos deportes, cada vez son más frecuentes los problemas de la rodilla pediátrica. Por eso, los capítulos 64 a 68 ofrecen al lector la oportunidad de conocer más a fondo, de mano de ortopedas pediátricos, el crecimiento y desarrollo normales, las deformidades congénitas, las fracturas fisarias y el tratamiento de lesiones del LCA en pacientes esqueléticamente inmaduros.
Casi la cuarta parte del libro está dedicada a la artroplastia y sus alternativas quirúrgicas. Sin embargo, tampoco debemos olvidar la osteotomía. Gracias a los doctores Hansen y Poilvache se nos ofrece la perspectiva americana y la europea. Se tratan con detalle cuestiones normalmente relacionadas con la artroplastia de sustitución, los diferentes diseños, las técnicas, la tromboflebitis, los problemas cutáneos, la infección y las complicaciones que requieren cirugía de revisión. Del mismo modo que con la cirugía de revisión del LCA, hay seis secciones dedicadas a la cirugía de revisión de la ATR. La diversidad de abordajes quirúrgicos y de “consejos” es realmente enriquecedora.
La tercera edición de esta obra es radicalmente distinta de las anteriores al haberse enriquecido con los contenidos del doctor Norman Scott. Esta circunstancia ha favorecido la aportación de ideas nuevas que seguramente hacen que el libro resulte imprescindible. Particularmente importante es la sección de técnicas quirúrgicas específicas de distintos equipos de renombrados expertos y una nueva sección de anatomía a cargo del doctor Henry Clarke. El resultado es una fusión de lo tradicional y lo nuevo: por ejemplo, el doctor Michael Freeman ha contribuido con un capítulo “clásico” sobre la patología de la artritis (después de todo, la patología no cambia) y también con un capítulo completamente nuevo sobre el movimiento de la rodilla, basado en observaciones extraídas de investigaciones anatómicas recientes, el cual espero que anime al lector a plantearse nuevas perspectivas.
Nos gustaría expresar nuestro agradecimiento al doctor Henrik Pedersen, a Pam Trester, por su labor de recopilación y, por supuesto, a Ruth O’Sullivan, por su excelente labor de supervisión.
En nombre de todos los autores deseamos que los lectores se vean alentados a aprender, analizar sus observaciones, plantearse retos y realizar contribuciones que resulten en beneficio de sus pacientes.
–Los Editores.














