Larousse Diccionario Enciclopédico Universal 6 Vols.
Es la obra más completa y confiable en versión impresa, para consultas enriquecedoras y a la vez divertidas. La mejor inversión para apoyar las tareas escolares de sus hijos y contribuir a su éxito escolar.
En el sobrecogedor silencio de nuestras bibliotecas, hoy apenas creíble, unos libros que conocemos con el eufónico nombre de enciclopedias nos susurran civilizadamente: «Si me lees, te ilustro». Se trata de libros poliédricos de forma y fondo, plurivalentes por demás y, sobre todo, generosos, extraordinariamente generosos con quienes escuchan tan sugestiva invitación.
Pero el sabelotodo pasa de largo, empecinado en conservar amorosamente sus dudas cuando no aquella laguna del conocimiento que nunca tuvo interés en llenar. No así el lector juicioso y curioso, quien, recordando a Sócrates, sabe al menos que las enciclopedias sí que lo saben todo. El gesto subsiguiente es levantar el brazo, asir el volumen deseado y abrirlo.
¡Cuánta satisfacción se experimenta al comprobar que estamos ante una obra doble, ante un diccionario que es a un mismo tiempo léxico y enciclopédico! El repertorio de términos léxicos, sin caer en menudencias ociosas como sería incluir aumentativos, diminutivos o adverbios en –mente, contiene un tesoro inmenso de voces que van de lo técnico más exigente (alergénico, biocombustible, cibernauta, reflexoterapia, etc.) a lo jergal al uso, pasando por niveles tan de actualidad como el de los anglicismos en circulación, muchos de ellos no admitidos todavía por la Real academia española (bourbon, chat, establishment, casting, etc.). Por su parte, el elenco de entradas enciclopédicas, integradas éstas como novedad visual en color azul para facilitar su localización, se remonta a los orígenes del cosmos, surca cumplidamente la prehistoria y la historia, y recala suave en el mismísimo hoy, recreándose en el mero presente y recreándonos por ende a nosotros con lo que más de cerca nos toca.
Un texto tan copioso como el que constituye nuestro Diccionario Enciclopédico podría pecar de tupido si no estuviera armoniosamente salpicado de ilustraciones cuya policromía adereza cumplidamente el blanco y negro de las columnas. La lectura resulta amena y la vista descansa en la diversidad de las tintas empleadas. Una obra, en fin, que inspirada en el célebre lema de «Enseñar deleitando» confía en ilustrar entreteniendo. Modestamente, sí; pero profesionalmente también.
Lector, he aquí este acervo de palabras. Las hemos reunido para ti. Hazte amigo de ellas. Conócelas, compréndelas, aprécialas. Ese es el fin que persigue nuestra obra. Su consecución satisfará plenamente nuestro esfuerzo editorial.
–Los Editores.

