Serie Estudios Clásicos del Derecho Penal 5 Vols.
En cinco espléndidos volúmenes se han compilado y reordenado las conferencias que Luis Jiménez de Asúa fue dictando en los distintos foros que visitó durante su portentosa vida dedicada al estudio y construcción de la ciencia penal. Estas conferencias con el nombre de Estudios, se publican en edición de lujo para ayudar a difundir el claro pensamiento de uno de los más importantes autores de derecho penal de Hispanoamérica.
La generosa temática de estos estudios y la riqueza y propiedad del lenguaje empleado por el autor, le confieren a esta obra un inestimable valor bibliográfico. Además, Crónicas del derecho penal en Hispanoamérica es un título de particular interés para los juristas de estos países.
TOMO 1: CRÓNICAS DEL DERECHO PENAL EN HISPANOAMÉRICA (1949-1959). 464 páginas. ISBN-10: 9968-38-046-6, 9968380466
Posiblemente ningún otro título cumpliría con más digna y más justa propiedad su cometido que el de Crónicas del derecho penal en Hispanoamérica (1949 a 1959) por cuanto, por una parte, nos indica la naturaleza del trabajo: una relación de acontecimientos ordenados cronológicamente, y, por la otra, que la dicha relación está provista de un discurso cargado de una marcada tendencia valorativa de los mismos. Es de dejar constancia que en el discurso aflora una personalidad y se aprecia un estilo, los cuales lo matizan con su singular colorido y con cuyo concurso se entrega una obra, la cual no se circunscribe a informar de los hechos, por lo mismo que crítica, sino que da cuenta de las circunstancias circundantes de los mismos, tanto como de los aciertos y desaciertos, de los logros y de los empeños perdidos o fallidos en que tales hechos desembocan.
Indudablemente, se trata de una recopilación de crónicas que están referidas a un lapso en que ocurre un significativo cambio de orientación de la doctrina, la legislación y la jurisprudencia penal en América de habla española, al incorporarse nuevas concepciones fundadas, en mucho, en las tendencias típicas del tecnicismo jurídico italiano y en la dogmática alemana, con lo cual se dejaban atrás las otras influencias que habían informado el pensamiento y el quehacer práctico de esta disciplina, incluidos, desde luego, los códigos penales españoles.
La fijación y la depuración de conceptos básicos, como el de imputabilidad e inimputabilidad, dolo eventual, causas de justificación, preterintención, dolo y culpa, dentro de otros, van siendo tratados con la maestría y erudición distintivas de Luis Jiménez de Asúa en una medida, que hace pensar que él, con justificada razón, pudo haber hecho suyas aquellas palabras escritas en cierta ocasión por otro portentoso autor, y que al prologar una de sus obras expresó: “Digo en ella –creo que honradamente– lo que sé. Y si lo que uno sabe aprovecha a alguien, nos consideraríamos satisfechos y hasta contentos. Se escribe para algo y para alguien. Y no hay libro que al nacer –al irse gestando– no lleve en sus entrañas un sano aliento de mensaje compartido. Todo escritor quiere –necesita– el eco, la resonancia, en el lector. Escribimos para que se nos lea. Y… todo lo demás es inconfesada hipocresía, cuando no consciente mentira amañada”.
Quienquiera que se acerque a los 14 estudios aquí reunidos, y a cualquiera de los trabajos que integran la obra toda de Jiménez de Asúa, habrá de condescender en que, en mucho, las palabras anteriores reflejan una gran parte del ser y del pensar de este grande y tan especial penalista.
TOMO 2: DERECHO PENAL, CRIMINOLOGÍA Y OTROS TEMAS PENALES. 264 páginas. ISBN-10: 9968-38-048-2, 9968380482
Luis Jiménez de Asúa, además de poseedor de una mente analítica y profunda, se vio adornado con una personalidad recia e indoblegable, que más de alguna vez lo llevó a la liza a romper lanzas a favor de sus principios o de sus personales opiniones doctrinarias o ideológicas. Para su fortuna, nombre y prez, su persona fue agraciada con el don de la palabra, don que le proveyó de una expresión ingeniosa, elegante y precisa, algunas veces aguda e incisiva o amistosa y cálida, según lo demandaran el tema o la circunstancia.
Lo que no puede relegarse al olvido o pasar inadvertido es que a la vez de sus preocupaciones por los asuntos penales y sus implicaciones éticas y prácticas, Jiménez de Asúa, como hombre de su tiempo y comprometido con el destino de la ciencia a la que le profesó una desbordante pasión: la disciplina penal, también dedicó su atención a los temas relativos a los procesos de enseñanza y aprendizaje de la misma y obligadamente a su sustrato ético: Todo abogado, si se precia de serlo, tiene más deberes que derechos, dijo en una ocasión; y en otro bello discurso de inauguración de la duodécima sesión de la Universidad de Verano de la Habana, pronunciado el 5 de julio de 1952, en que al referirse a la crisis universitaria mundial, clamó por la reconstrucción de los fines de la universidad, a los efectos de que su esfuerzo se encaminara a “hacer hombres llenos a la par de sabiduría y de sensibilidad moral y estética”. Y en su Tratado de derecho penal propone un audaz y revolucionario esquema de metodología docente.
Todos y cada uno de los cinco volúmenes que integran estos Estudios, son presentados con prosa pulcra y vibrante por el excepcional jurista doctor Néstor de Buen, lo cual es un incentivo más para acercarse a esta rica, plural y variada obra del erudito penalista Luis Jiménez de Asúa.
Sin perjuicio de que cualquier trabajo de Jiménez de Asúa es digno de leerse con cuidada atención, por ser siempre tema de enconada disputa entre partidarios y abolicionistas de la pena de muerte, vale la pena atraer la atención del lector hacia los estudios 10, 11 y 12, Pena de muerte, Homicidio judicial (caso Chessman) y Tiranicidio que dejan entrever que en esta materia, ya sea a la luz de la justicia distributiva o de la conmutativa, quizá no sea prudente siempre divinizar, exaltándolo, el perdón o siempre satanizar, condenándolo al descrédito, el talión.
TOMO 3: DELITOS INTERNACIONALES, POLÍTICA CRIMINAL INTERNACIONAL Y OTROS TEMAS PENALES. 176 páginas. ISBN-10: 9968-38-050-4, 9968380504
En razón del bien jurídico tutelado o en razón del ámbito espacial de su comisión, desde hace muchos años algunas figuras delictivas se elevaron a la categoría de internacionales; o sea, los delitos que se inician en un Estado y se continúan o consuman en otro, o en el supuesto de que se encaminen a lastimar intereses a los que universalmente se les considera necesitados de especial protección, como la seguridad de que deben gozar las grandes vías de comunicación, o la de la infraestructura que soporta al comercio entre los diversos países y naciones del mundo, así como los mecanismos de defensa y salvaguarda contra los enemigos de la humanidad: traficantes de esclavos, de mujeres, de menores; piratas; rufianes; terroristas, etc; delitos que desde siempre han ocupado el interés y el tiempo de los juristas como se aprecia a partir de las convenciones de París, 1902, 1910, 1921; sobre todo en la lucha contra la trata de mujeres y niños. Por su parte en lo que concierne a reprimir las publicaciones obscenas y el tráfico de estupefacientes, y combate a la piratería, son temas relevantes en las agendas de las conferencias internacionales por la unificación del derecho penal de Bruselas (1930), París (1931) y Madrid (1933), donde se les confiere una particular atención; así como la suscripción de acuerdos, como el congreso de Palermo (1933) y el de Ginebra de 1936 en que se da trato privilegiado a la protección de los cables submarinos, lo mismo que a los transmisores de ciertas señales radioeléctricas.
Acontecimientos recientes ocurridos en distintas partes del mundo, vuelven a darle vigencia a asuntos, como la correcta fijación de lo que significan las expresiones crímenes contra la paz, crímenes de guerra, delitos contra la humanidad, genocidio, junto con otras de similar naturaleza, entre las que destacan las de la lucha contra el narcotráfico.
En este volumen se desentrañan muchos de esos contenidos y se exploran otros de particular relevancia para el jurista, por ejemplo, los que aluden a la restauración del derecho penal democrático, es decir temas que conservan su presencia en el mundo actual.
Mención especial merece el exquisito estudio titulado “delincuentes y literatura”, el cual amerita una atención especial por parte de los estudiosos, y en el cual, Jiménez de Asúa comenta con aguda y bien escrita prosa, la obra La criminología en la literatura universal, del jurista y literato Antonio Quintano Ripollés.
La presente publicación lleva una emotiva y sentida introducción trazada por la atildada pluma de un apreciado abogado y maestro de derecho, el doctor Néstor de Buen, la cual le agrega un incuestionable valor humano a la misma.
TOMO 4: ESTADO PELIGROSO, HOMICIDIO PROVOCADO EN SITUACIÓN DE EMOCIÓN VIOLENTA Y ALUCINANTE Y OTROS TEMAS PENALES. 280 páginas. ISBN-10: 9968-38-052-0, 9968380520
Si bien la doctrina reconoce dos grandes categorías de estado peligroso: la delictiva y la predictual, posiblemente sea esta segunda la que más dificultades aparentes presenta en materia de detección y determinación de los elementos constitutivos de su identidad; lo cual Jiménez de Asúa resuelve de manera sistemática y meticulosa en ocho de los estudios contenidos en esta magnífica publicación.
En la búsqueda y establecimiento de los supuestos teóricos que le otorguen trascendencia jurídica a dicha concepción, y que la incorporen al derecho penal, Jiménez de Asúa recorre la vinculación de la noción de estado peligroso con las de responsabilidad, imputabilidad y culpabilidad, y lógicamente con la de pena y con la de medidas de seguridad.
En ese largo camino va dejando la impronta de su generosa erudición y se van encontrando conceptos e ideas de singular valor, los cuales son enunciados de forma concisa y precisa, por ejemplo, cuando dice: “… la responsabilidad es, desde el punto de vista material, la valorización afirmativa del conjunto del autor y del delito, para ser sujeto de la represión, y desde el punto de vista del procedimiento, la declaración de que debe ser sometida a una pena”. Noción que para los propósitos de su discurso es rápidamente enriquecida con otras tres, la de imputabilidad, que en su entender es “… el conjunto de condiciones necesarias para que el hecho punible pueda ser atribuido a quien voluntariamente ejecute la acción, como a su causa eficiente y libre”; la de culpabilidad, que en sus palabras “… es la reprochabilidad de la conducta del autor, en referencia con el acto psicológico, medido según la motivación y la caracterología del agente”; y la de estado peligroso, que a su juicio “… es el elemento más importante de la caracterología y representa el mejor medio de graduar la culpabilidad; la posibilidad de que el sujeto pueda cometer un delito o un nuevo delito, según los diferentes casos” […] “el estado peligroso propiamente dicho comporta la posibilidad de que una persona perpetre actos antisociales”, en el derecho, delitos. En otros cuantos capítulos, Luis Jiménez de Asúa hace brillante doctrina en lo referente a la inimputabilidad, en lo particular a lo concerniente al trastorno mental transitorio y a la psicosis de situación.
La obra se enriquece notablemente con la sentida y robusta presentación hecha por una personalidad blasonada por el saber e investida de una muy peculiar y singular, valga la tautología, calidad humana: la del calificado jurista Néstor de Buen.
TOMO 5: DEFENSA SOCIAL, LEGÍTIMA DEFENSA, DEFENSA PUTATIVA Y OTROS TEMAS PENALES. 280 páginas. ISBN-10: 9968-38-054-7, 9968380547
La España del exilio, la errante, la que peregrinó con el costado abierto y la frente enhiesta, la que llevó junto con su dignidad invicta, una mente refulgente y una probidad inatacable por caducidad o por prescripción, hermana ella indisputada de una honradez inalienable e imprescriptible, tuvo en el derecho, sin menoscabo de otros dominios del mismo o similar valer, que adornaron y prestigiaron su épico ser, tuvo en el derecho, se insiste, una de las expresiones más representativas de su intelecto y de su cultura, disciplina que en sus manos trascendió fronteras políticas e ideológicas y esparció en la América de habla castellana, las semillas de las nuevas ideas, de las nuevas tendencias, de las nuevas doctrinas jurídicas, las cuales cayeron en tierra fértil y fueron, con el correr del tiempo, fecundos retoños que devinieron en árboles frondosos.
Con esa España hidalga, valiente y valiosa, salió Luis Jiménez de Asúa para darle, junto con otros de sus compatriotas de nacionalidad, sangre e ideas, ocasión de cumplirse aquello que en verso inmortal dijera el sensible y sabio Machado: “Caminante no hay camino,// se hace camino al andar…”
En este volumen se reúnen once magníficos trabajos de Jiménez de Asúa que constituyen once huellas indelebles de su paso por la vida, sobre todo; por la vida del derecho; dentro de ellos, y sin menoscabo de unos para beneficio de otros, destacan, por ser temas de interés permanente en la doctrina penal, los relativos a la Nueva defensa social (estudio 1), Responsabilidad criminal de las personas jurídicas (estudio 6), Infracciones económicas (estudio 6), Responsabilidad civil y penal por defraudaciones cometidas por empleados bancarios (estudio 11) y los consagrados al análisis de aspectos concernientes a la legítima defensa (estudios 2, 3 y 4).
La obra se enriquece notablemente con la sentida y robusta presentación hecha por una personalidad blasonada por el saber e investida de una muy peculiar y singular, valga la tautología, calidad humana: la del calificado jurista Néstor de Buen.

